sábado, 9 de mayo de 2009

The Police, qué grupazo


Puedo variar en la música que escucho habitualmente; puedo tocar nuevos palos que abren mi mente hacia nuevos horizontes musicales que estén alejados de mi núcleo fundamental de gusto, pero siempre vuelvo a mis orígenes de manera periódica.

Dire Straits con sus melodías cuidadas y el mejor guitarrista que ha pisado este planeta, el señor Mark Knopfler. Pink Floyd y sus maravillosas atmósferas e historias. AC/DC y su rotundísimo estilo rockero. Led Zeppelin y toda su leyenda, su eclectismo musical y su arrolladora puesta en escena. Y luego, por último, The Police, y su personalísimo estilo, influenciado por el punk, el rock e, incluso, el reaggae.

Y en ello me hallo ahora mismo desde hace una semana. Sting y sus muchachos han tomado posesión de mis oídos, sus melodías están a todas horas en mi mente, y no dejan de tararearse las míticas Roxanne, Message in a bottle, Every breath you take y tantísimas otras.

Con Andy Summers a la guitarra, Stewart Copeland a la batería, y Sting al bajo, estos tres muchachos hicieron historia con tan sólo cinco discos oficiales, siendo todos ellos absolutamente imprescindibles. Desde su arrollador comienzo con el soberbio Outlandos d´amour, hasta su despedida por todo lo alto con Synchronicity.

Tal vez no podían llegar más alto y ahí lo dejaron para no empañar la leyenda; pudiera ser que el divismo de Sting provocase la escisión del trío; a lo mejor la relación entre ellos no pasaba por su mejor momento, pero la cuestión está en que tras 5 años de rotundo éxito y con un zurrón de temazos a sus espaldas, decidieron que cada uno de ellos debía buscarse la vida por su cuenta. Sting con una irregular carrera en solitario, y el resto a sus labores.

Volvieron hace poco con motivo del 30 aniversario del lanzamiento de su primer disco, y se dedicaron durante todo un año a ir dejando gotas de su inmarchitable calidad, rescatando del olvido temas señeros que ya han entrado en la leyenda.

Cuando alguien es grande de verdad, da igual el tiempo que pase: siempre uno volverá sobre sus pasos para volver a prestar la debida atención a gentes que en poco tiempo lograron hacer lo que otros, ni en dos décadas, podrían ni siquiera iniciar.

Aquí les dejo mis temas favoritos de estos señores.

jueves, 7 de mayo de 2009

Hoy no es un día cualquiera


Hay días en los que todas las emociones se dan cita...

El destino, el azar y un montón de términos más que añadiría si no fuese tan sumamente descreído tienen a bien o a mal el juntar situaciones en la misma fecha. Y ésta no es otra que la del día de hoy.

La melancolía y la tristeza se dan cita a un mismo tiempo.

Ha muerto el padre de un buen amigo y no puedo por más que hacer acto de presencia junto con otras personas para ayudarle, en la medida de lo posible, a pasar este mal trago.

Por otra parte, ha dado la casualidad de que hoy cumple años la chica más importante que pasó por mi vida, y he tenido que volver a escribirla después de mucho tiempo.

Quisiera no ser un sentimental, ser rocoso, indiferente y pasota, pero está visto que esto no va conmigo, seré siempre un melancólico empedernido y sólo habrán de ayudarme a ponerme en pie aquellos momentos en los que pueda ser feliz en pequeñas dosis.


sábado, 2 de mayo de 2009

Guitarras y más guitarras


Cambiando de tercio, utilizando el manido concepto taurino, paso a hablarles de un tema absolutamente diferente al que he venido prestando mucha atención últimamente. No en vano es la Feria de Abril de Sevilla, San Isidro está a la vuelta de la esquina, y siempre quise emular a uno de mis ídolos, el gran Joaquín Vidal, maestro de maestros de la crónica taurina.

Hace tiempo que los venía escuchando con bastante asiduidad, aunque como todo en esta vida -o casi todo-, todo vuelve a uno con inusitada fuerza.

Se trata, ni más ni menos, que de un grupo de heavy archiconocido por todos ustedes. Iron Maiden, prototipo de música en su género, lo cual a mí me es absoltamente indiferente, pues no suelo guiarme por lo que de moda esté ni por lo que la gente considere como la repanocha o lo último de lo último.

Como ejemplo, he de decir que un colega italiano me dijo hace dos meses: "a ese grupo lo escuchaba yo cuando tenía 18 años". Me sonó a reprimenda, como intentando convencerme de que está pasado de moda y que ahora pegan otros con más fuerza.

Los que me conocen en persona, en especial el señor Maeglin, saben a ciencia cierta que a mí eso de las modas y las modernidades me produce una enorme urticaria, amén de serme absolutamente indiferente la época en la que deberían de encuadrarse. Sin ir más lejos mi grupo bandera, los Dire Straits, sobre los que escribiré dentro de poco, es un grupo eminentemente de cuarentañeros, cuya carrera y fama se sitúa a mediados de los '80, con un Knopfler inconmensurable, guitar hero de los que ya no quedan, y con unas melodías sencillamente apoteósicas que han pasado a la historia de la música con letras de oro.

Pero no nos desviemos del tema, que tengo una tendencia innata para hacerlo.

Iron Maiden, grupo heavyloncho por naturaleza me cautivó hace dos meses. Sin esperarlo, sin proponerme a hacerlo, sin que nadie me vendiese la moto sin ruedas.

Fue un proceso natural y no forzado, partiendo de la base del conocimiento de alguno de sus temas señeros como "The trooper".



Por pura casualidad fui tirando del hilo y di con algún otro que me llenó lo suficiente como para conseguir su discografía y hacerme una idea de lo que esos melenudos muchachos escondían bajo su indumentaria y las cuerdas de sus guitarras.

Y lo que escondían es canela en rama; es caña bien entendida.; es virtuosismo guitarrero de alta escuela; es música de 24 kilates. Es, en definitiva, una manera de entender la música que se acerca bastante a lo que uno busca en un grupo de semejantes características.

Y yo, que soy un enamorado del sonido de las guitarras y el virtuoso manejo de las mismas, quedé prendado de ellos y no hay día en el que no le dé una oportunidad a estos chicos, que parece que prometen, y mucho.

Si tienen curiosidad por adentrarse más en profundidad de lo que pueden ofrecerles, aquí les dejo unos cuantos vídeos de los que yo considero que son sus temas más representativos.

O, por lo menos, los que a mí me han llevado a dedicarles una entrada en mi humilde blog, que no es poco.









Disfrútenlos.

viernes, 1 de mayo de 2009

La Lidia. Sevilla 30 de Abril de 2009

Feria de Abril

Torrealta/”El Fandi”, Manzanares, Talavante

Toros de Torrealta: Desiguales de presentación. En general inválidos y aborregados. Primero y segundo devueltos al corral. Los tres primeros anovillados, los tres restantes con trapío. Segundo y quinto nobles. Tercero y sexto flojos. Primero bis de la ganadería de Gavira: inválido y anovillado.

”El Fandi” : Se echa el toro sin entrar a matar (Silencio); Estocada trasera (Ovación con saludos).

José María Manzanares: Estocada (Oreja); Pinchazo hondo (Silencio).

Alejandro Talavante: Estocada trasera y tendida (Silencio); Pinchazo y estocada (Silencio).

La mediocridad más absoluta

Carlos G.

Esto no se hace.

Habiendo un servidor dormido tres horas la noche anterior por circunstancias que al caso no viene comentarlas, se disponía a ver un espectáculo que sobre el papel podría tener cierto interés, para ver si era posible el recuperarme del sock, mas no fue tal.

El cartel estaba formado por un veterano valentón, un torero de calidad y una firme promesa con virtudes por confirmar, lo cual movia a la esperanza. Y, sin embargo, la tarde transcurrió por la senda de la mediocridad. Infumable es poco para catalogarla.

Los pregoneros y vendedores de humo, así como los representantes de los coletudos ,echarán pestes sobre el ganado, como viene siendo habitual en gentes de tal condición, pero a pocos pueden engañar a estas alturas. Los toros –sic- de Torrealta eran una especie de novillotes más parecidos a un carretón de entrenamiento que a un animal apto para la lidia propiamente dicho, y pese a su manifiesta borreguez se dejaron, y no poco.

Bien es cierto que varios de los cornúpetas se pasaban más tiempo dando volteretas cual saltimbanqui que de pie, como corresponde a la gallarda condición de tan mítico animal; pero ello no quitaba para que, por lo menos, uno por barba, la terna, tuviese en sus embestidas material más que suficiente como para realizarles el toreo de calidad que, en principio, tan venerado es en la capital de Andalucía, aunque todo es intrepretable, claro está. Pero una cosa es de dónde se parte y con qué mimbres, y otra bien distinta el cesto que resulta ser. Y en ese cesto había agujeros miles, cual si fuese queso de bola o colador de sopa.

El Fandi, que se le tiene por maestro consumado en el arte de poner garapullos, dio un sainete con los mismos, no siendo capaz ni una sola vez –he dicho bien: ni una- de cuadrar en la cara ni ejecutar las suertes con mediano fuste. Aunque viendo la reacción del público ante carreras, botes y piruetas, uno tiene serias dudas sobre el conocimiento de gran parte del graderío. sevillano. Con capote y muleta poco pudo apreciarse, pues diezmados e inválidos estaban sus enemigos, con más ganas de tumbarse a la bartola que de embestir. Estarían cansados de estar a la fresca en el corral y devinieron en vagos redomados y maleducados de tomo y lomo, pues no es manera de presentarse ante la Maestranza aposentando el negro pandero en la arena cual si fuese almohadón de plumas.

Sin embargo, a pesar de tener en frente material de este jaez, se le advirtieron al granadino maneras más de gladiador romano que de intérprete del Arte de Cúchares, lo cual no sería del todo desdeñable si no estuviésemos en plena Feria de Abril y como escenario la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

A uno le da que pensar…

Manzanares, por su parte, tuvo en su haber el mejor lote, dotado de infinita nobleza y boyantía en las embestidas, lo cual no le conmovió ni por un instante al alicantino, que se limitó a moler a derechazos -como el resto de la terna- a sus dos compañeros de baile. En tales vicisitudes se entretuvo en esbozar un natural de fino trazo y alguna que otra trincherilla marca de la casa. Poco bagaje si se tiene en cuenta que le regalaron una oreja que abochornaría al más pintado si no fuese porque el público de Sevilla, y el de España en general, está hasta los mismísimos de soportar estoicamente la mediocridad imperante en el escalafón y, por lo tanto, carecen de criterio para valorar si lo que se tiene delante es un Vega Sicilia o un Don Simón peleón Parecióles lo primero y el apéndice fue concedido sin demasiadas ilusiones.

A su segundo le hizo básicamente lo mismo, es decir, molerle a derechazos, pero éste ya era un tío con toda la barba, era noble y codicioso y semejantes bajezas no las toleraba, pues pedía ser sometido y llevado con largura y templanza, cosa que el hijo de su padre -de don José María padre, entiéndase- no hizo, por lo cual abrevió cuanto pudo, el quinario pasó rápido y fue indoloro para él y el sufrido público, que ya estaba hasta las narices.

Dicen también las crónicas que pasó por la plaza un tal Talavante, y Alejandro dicen que tiene por nombre. Un servidor de ustedes ni se percató en demasía, pues lo único que vi fue a un chaval pegar telonazos y trapazos cual vulgar novillero de plaza de talanqueras, y no aquel prometedor torero que tenía su mano izquierda y su valentía como máximos exponentes. Así que uno no termina de creérselo del todo.

De natural inocente que soy.

Lo único destacable de la tarde fueron dos soberanos pares de banderillas de Juan José Trujillo al segundo de la tarde, ejecutando la suerte como mandan los cánones, que son: dejarse ver, arrancar a la par que el toro, sacar los palos desde abajo, cuadrar en la cara y salir con galanura sin pegar carreras cual velocista en Olimpiadas.

Y eso que no es un maestro consumado en este arte, como se pavonean otros que van de máximas figuras.

Aunque puede ser que lo sean, en el mundo al revés. En aquél donde la mediocridad campa por sus anchas y la calidad y las buenas maneras son una pura quimera.

miércoles, 29 de abril de 2009

Antonio Chenel "Antoñete": maestro de maestros.


Me descubro y me quito el sombrero, señoras y caballeros.

Mucho tiempo hace que tengo en mente escribir sobre uno de los más grandes artistas que en el mundo han sido. Por lo menos en lo que respecta a su campo.

Me estoy refiriendo al maestro Antonio Chenel “Antoñete”, torero de Madrid; capricho de la Fuente del Berro y referente a seguir en lo tocante al mundo de las muletas, estoques y capotes. Un ejemplo de los que ya no quedan; un matador de leyenda, y todo un personaje dentro y fuera de los ruedos.

Comenzó su carrera allá por la lejana década de los años ’50, tomando la alternativa de manos de Julio Aparicio padre. Sus comienzos fueron prometedores, aunque sin destacarse en exceso dentro de un escalafón plagado de nombres propios: Ordóñez, Dominguín, Bienvenida –éste último merecedor de uno, dos o más posts- y un largo etcétera.

Se caracterizaba por su irregularidad, su clase y la fragilidad de su físico, tal vez por las precarias condiciones en las que se crió. Un niño de la guerra, huérfano de padre que fue criado por su cuñado en la mismísima Plaza de Toros de las Ventas del Espíritu Santo.

Tras alguna que otra retirada, y tras una vida privada cargada de malos hábitos –o muy buenos, según se mire-, volvió recrecido y alcanzó sonadísimos triunfos como en aquel año 1966 en Madrid, con el toro “Atrevido”, un ensabanado de Osborne al que realizó uno de los muchos faenones que en su vida hizo.





Sin embargo ésta no fue la tónica predominante en la carrera del maestro, pues los vicios y defectos anteriormente mencionados volvieron a surgir tras esta primera etapa dorada.

Sin demasiado ruido y casi olvidado por la afición, se retiró a mediados de los años ’70, zanjando casi de por vida su prometedora pero poco consistente carrera.

Pero como se suele decir en el mundo de los toros: “quien tiene la moneda, la cambia”, y eso fue exactamente lo que ocurrió.

En una época como finales de los ’70 y principios de los ’80, donde predominaban los toreros zafios hasta la náusea, las becerradas indecentes de las figuras de medio pelo, el toreo ramplón y tramposo que echaba a patadas a los verdaderos aficionados de las plazas, la figura del maestro Chenel volvió a surgir del modo más glorioso posible en un año para enmarcar: 1981.

Desde esa fecha y hasta su retirada en otoño de 1985, “Antoñete” se dedicó, tarde tras tarde, a dar lecciones magistrales de torería –por aquel entonces otro veterano torero, de similar edad y cualidades, Manolo Vázquez, volvía para júbilo y gozo de los verdaderos aficionados-; alcanzar sonadísimos triunfos; soñar el toreo y dejar un poso de torería y buenas maneras que fue, es y seguirá siendo, por siempre, referente obligado para quien desee ser algo en este mundillo.

Su largo y poderoso toreo a la verónica, rematando sus series con profundas medias belmontinas –el “Pasmo de Tríana” fue uno de sus ídolos-; su preferencia por la mano izquierda, su ligado toreo al natural y, por encima de todo, el respeto al toro y a sus espacios, citando de largo para dejar ver al público las condiciones del cornúpeta…

Todo ello sellado con la inconfundible firma de la torería, que si se produce por un solo instante con la intensidad necesaria, produce efectos ciertamente majestuosos en quienes tienen la suerte de presenciarlos.

Tras su lustro triunfal volvió un par de veces más, ya mermado de facultadas por su edad y su vicio predilecto: el tabaco.

Hoy día podemos seguir disfrutando de los sabios comentarios del maestro en compañía de Manuel Molés; repartiendo ciencia, atinando casi siempre en sus opiniones y recordando una señera figura que marcó un antes y un después en el Arte de Cúchares en una época en la que éste se iba a pique por culpa de cuatro o cinco mediocres que, con mucha cara dura y no poco interés, muchos ignorantes "correveidiles-juntaletras" catalogaban como “maestros”.

Maestros ciruela, naturalmente.

Porque para maestro, lo que se dice maestro de verdad, la plaza ya estaba ocupada: tenía mechón blanco, fumaba como un carretero y, en tardes de gloria, llevaba al Arte de Cúchares a la categoría de tal.

Música para pasar el rato -Vds. y un servidor-

Como reza el título del post,

aquí les dejo unos bonitos y educativos vídeos musicales que espero hagan las delicias de propios y extraños; de Vds. y de un servidor, que ando enfrascado en un soporífero proceso de programación que implica tener que estar parado 5 minutos cada vez que realizo una acción.

Disfrútenlas en la medida de lo posible.




Tema #2


lunes, 27 de abril de 2009

Popurrí de premios y otras hierbas



La señorita Eleonora ha tenido a bien el concederme una sarta de premios que no creo merecer, pero que le agradezco muy de veras. El premio que aquí expongo, se trata de un MEME en el cual tratan de sacarte los pensamientos más profundos de tu persona, y que he contestado como buenamente he podido.

Aquí desarrollo el mismo.

NORMAS:

1 Debes tener gran imaginación

2. Todas las situaciones son ficticias, pero debes responder con respuestas reales

3. Debes ubicarte en la situación para responder

4. Puedes agregar más situaciones pero no borrar las que ya están

5. Transfiere el meme a 5 bloggers más….


* A pocos segundos de finalizar el juego, le has dado la victoria a tu equipo con una magnífica anotación: ¿Qué deporte es? ¿En qué equipo juegas? ¿Que número llevas en tu camiseta?

Respuesta: Fútbol, en el Real Madrid con el número 9 a la espalda. Claro y sentido homenaje al más grande: Hugo Sánchez Márquez, el artillero azteca que marcó una época en el club de Concha Espina.

* ¡Te han elegido para cantar una canción en Viña del Mar!: ¿Qué canción cantarías?

Respuesta: Si es por cantar, "My way" de Sinatra, que no se me da mal del todo.


*Estás nuevamente en un escenario pero ahora ¡Tocas con una banda!: ¿Qué banda es? ¿Qué canción tocan? ¿Qué instrumento tocas?

Respuesta: De cajón. Con los Dire Straits tocando la guitarra en el Sultans of Swing, versión larga de 10 minutazos emulando al señor Mark Knopfler con americana roja, muñequeras y cinta en el pelo. No soy apenas mitómano, no.

* Te falta una palabra para completar un crucigrama pero no la escribirás porque es la palabra que más odias:¿Qué palabra es?

Respuesta: Fe. No quiero creer, sino tener constancia de… Soy así de pragmático.

*¡Acabas de ganar un Oscar por tu actuación! :¿En qué película actuabas?¿Cuál era tu personaje? ¿A quién le dedicas el premio?

Respuesta: Más de cajón todavía: Actuaba en Casablanca, era Rick Blane y se lo dedicaría a Ingrid Bergman por constituir una de las grandes parejas de la historia del Séptimo Arte.

*Función sorpresa. Se apagan las luces y en la pantalla aparece esa escena que más te gusta del cine: ¿Qué película es? ¿Cuál es la escena?

Respuesta: Hay muchas, casi infinitas. Pero ahora mismo digo la primera que se me ocurre: El Padrino al comienzo de la película, con Marlon Brando acariciando el gato mientras Bonasera le pide que mate a los violadores de su hija. Absolutamente mágica e irrepetible.

*Es fin de semana, enciendes la TV y para sorpresa tuya han vuelto a programar un programa que te gustaba mucho en tu infancia: ¿Cuál es esa serie?

Respuesta: Aunque ya la hayan repetido hasta la náusea, El equipo A. Siempre quise ser el coronel John “Hannibal” Smith.

*Encuentras un paquete a la puerta de tu casa; la tarjeta dice que es para ti. Lo abres y es justo lo que deseas en estos momentos ¿Qué es?
Respuesta: Un regalo que me prometieron, con una disculpa y una explicación. Hasta ahí puedo leer.
*No pudiste resistir y te comiste todo el pastel que guardábamos en la nevera: ¿De qué sabor era?

Respuesta: No soy goloso y el dulce no me llama la atención. Pero por decir algo, Tiramisú.

* Las Horas del Olimpo te han elegido para que borres un personaje de la historia: ¿Cuál borrarás?

Respuesta: Por decir alguien, Fernando VII, el Rey Felón; capullo integral donde los haya, como la inmensa mayoría de los monarcas que en el mundo han sido.

*No conformes, las Horas del Olimpo te piden que intercambies papeles con un personaje histórico: ¿Con quién intercambiarás papeles?

Respuesta: Con el más grande: Sir Isaac Newton.

*Encontramos una foto del momento más alegre en tu vida hasta este día: ¿Recuerdas cuál es?

Respuesta: Ninguno en especial, no he tenido tantos. Por decir uno, la cena celebración de mi recién adquirido Título de ingeniero superior, tras 7 años en la universidad, junto a mis colegas en el Athenas.

*También encontramos una foto del momento más vergonzoso en tu vida hasta este día: ¿Recuerdas cuál es?

Respuesta: No recuerdo ninguno en especial, soy bastante prudente y evito cometer estupideces.


*¡Felicidades! Has sido elegido para un viaje al planeta Marte. Lleva contigo 5 cosas personales y 5 cosas que representen a tu país: ¿Qué llevaras?

5 Personales:

- Mi PC

- Mi iPOD

- El libro que estuviese leyendo en ese momento

- Mucho tabaco

- Un mechero.

5 representativas de mi país:

- Un jamón de bellota

- Un capote de torero

- Una tortilla de patata

- Un organillo

- Una Puerta de Alcalá

*Has vuelto a nacer y puedes elegir tu primer palabra!: ¿Cuál será?

Respuesta: Volví.

*¡Te van a fusilar por ese defecto que no puedes corregir! ¿Cuál es?

Respuesta: Chulería con ciertas personas que no trago y demasiada cortesía para con quienes tal vez no la merezcan.

*Ganaste la Lotería !!! ¿Qué es lo primero que harías o comprarías?

Respuesta: Creo que no sería legal ni estaría bien visto, así que me lo reservo para mí ;)

*Puedes escoger CUALQUIER marca y Modelo de automóvil que quieras: Tú escoges cuál?

Respuesta: Ford Mustang versión Bullit como el que conducía Steve McQueen.

Y los cinco blogueros que les concedo el Meme son:

Maeglin

Patata Piloto

Blog A

Andrómaca

Jesús Sarmiento