miércoles, 27 de mayo de 2009

La Lidia. Madrid. Feria de San Isidro. 26 de Mayo de 2009


Feria de San Isidro



Parladé, la Laguna/Leal, "El Fandi", Luque

Toros de Parladé: Bien presentados en general. Encastados y mansos la mayoría, aunque con movilidad y posibilidades. Primero y cuarto sosos. Segundo bis de La Laguna noble. Destacó el Sexto, bravo en todos los terios.

Uceda Leal: Cuatro pinchazos, estocada corta perpendicular (Silencio); Pinchazo y estocada (Silencio).

"El Fandi": Pinchazo, estocada corta atravesada, descabello (Silencio); Estocada caída (Leves pitos).

Daniel Luque: Pinchazo, estocada, y cuatro descabellos (Ovación con saludos); Estocada trasera, aviso, descabello (Oreja).

Carlos G.

El toro de la feria

Salió el que posiblemente sea el toro de la feria y su matador, que habrá creído realizar la hazaña de su vida, se lo dejó sin torear, imponiéndose el astado en todos y cada uno de los tercios a sus lidiadores.

No sorprente tal circunstancia, pues se da con relativa asiduidad el viejo dicho taurino: cuando hay toreros no hay toros, y viceversa. Algo así ocurrió en la tarde de ayer, pues la corrida, de irreprochable trapío y, en algunos casos, de gran juego, estuvo por encima de la terna a la que dejaron en evidencia, mostrando la realidad preocupante de un escalafón en el que sólo algunas veces asoma una luz para la esperanza, con aldabonazos de rutilante belleza como el realizado hace unos días por Morante de la Puebla.

Hoy, en cambio, tocaba la cruel vuelta a la realidad, donde los pegapases imponen la ley de su vulgaridad, pues para ello se entrenan con denuedo: pegar miles de pases, ninguno bueno, y que un público fiestero les regale las orejas, les saquen el hombros, y cuatro o cinco indocumentados escriban sobre ellos gloria bendita.

"El Fandi", que es un chaval que desprende simpatía, esfuerzo y condiciones atléticas como para haberse dedicado al salto de pértiga, la torería y el sentirse torero ha debido de escucharlo de soslayo, pues no cabe mayor vulgaridad metida en un terno de luces. Dos toros, dos, le salieron al granadino como para haberles hecho el toreo de filigrana, pues sus codiciosas emebestidas para mucho daban; lo único que se requería era asentar los pies en la arena, llevarlos largos y con mando, amén de efectuar tales labores con la mayor estética de la que sea uno capaz. Ésa es la teoría, bien es cierto, pues en la cruda realidad veíamos como los pobres animales, que no tenían culpa de nada, eran sometidos a artrosos trapazos corridos, con maneras de leñador del Canadá.

Luego ocurre la curiosa circunstancia de que "El Fandi" es reconocido por su labor con las banderillas, loas varias han vertido muchos escritores al respecto, y gran parte de los públicos de las plazas entran en delirio cuando este señor clava arriba los garapullos. Sin embargo, sucede que siempre lo hace a toro pasado, derrochando facultades físicas excesivas para un arte como el que nos toca, y torería y pureza son dos conceptos que le son absolutamente ajenos.

Uceda Leal es un diestro tan pulcro, puro y de acendrada torería, como de una sosedad digna de encomio. Tuvo en su haber dos mulos de carreta que más que embestir topaban, siendo imposible el lucimiento para las condiciones toreras del madrileño. Aun así estuvo digno e intentó realizar el toreo por derecho a pesar de tener la peor de las suertes en el sorteo.

Otra suerte, bien distinta, tuvo un fogoso y animoso Daniel Luque. Dos toros de bandera, sobre todo el sexto, a los que no dio un muletazo de verdarera enjundia. Y tiene su mérito, no se crean ustedes. Disposición, animosidad, tansmisión y malas maneras para con cierta parte del graderío, que le afeaban el hecho de descargar la suerte una y otra vez de manera clamorosa, no le faltaron en absoluto.

En su primero intentó realizarle el toreo tramposo ya comentado, basado en tirar de pico, alargar el brazo y ligar los pases a ritmo de noria allá penas de cómo lo efectuase, pues son éstas cosas baladís que a pegapases consumados traen sin cuidado. Al verse protestado por semejantes circunstancias, se encaró de malas maneras con parte de la plaza, y tiró de repertorio pueblerino, que consistió, en este caso, en ligar derechazos y naturales sin solución de continuidad; uno con otro, a velocidad de vértigo. La plaza dividida, entre quienes agradecían al diestro las bravuconadas, y entre quienes consideraban aquello indigno de una plaza de primera.

Con el útlimo, un torazo de 610 kilos, bravo en todos los tercios, codicioso y repetidor como pocas veces se ha visto en la feria, estuvo desbordado de principio a fin.

Cuando hay un toro en la plaza que impone la ley de su bravura, derriba caballos, se come los capotes a dentelladas -es un suponer, pues tampoco tiene uno el ojo tan fino-, suele suceder que el torero se dedica a corretear por la plaza sin saber exactamente qué hacer, así que ante tamañas disquisiciones, normalmente, optan por lo más fácil: pegar pases correteando, sin dominar y aparentando mediante bravuconadas, siempre que se lo permita el astado. Éste, por nada del mundo se lo permitió, así que Luque tiró de oficio y de rutinas, dio cientos de pases de nula calidad, y tras darle un aviso casi antes de entrar a matar, le regalaron una oreja.

Una de tantas. Ya van unas cuantas, y la gente empieza a cansarse de semejantes dispendios casqueriles.

Y sobre todo lo que no es de recibo es despojar al toro de la feria de uno de sus apéndices cuando con él se ha hecho poco menos que el ridículo.

5 comentarios:

CISNE dijo...

Cierto...hay veces que las corridas de toros son na ridiculez,yo cre qe el toro incluso hace mejor papel que el torero!!,yo no entiendo de toros y evito ir a las corridas...pero por lo que he visto...
saludos

Isa-chan dijo...

Madre mía, toda una lección de lengua taurino la que nos das en todas tus entradas sobre San Isidro. Yo de toros no sé, pero por mí, estarías tú en Tendido Cero..., ¿se llama así el programa de toros de la tele, no? >.<

Sigue así y todavía me aficiono al noble arte del toreo, profesión que me parece de gran y profundo respeto.

Blog A dijo...

El poeta del Coso... aun no te dieron un programa de televisión o radio?

Carlos dijo...

CISNE: Va por tardes y, como he dicho, cuando hay astados no suele haber toreros y viceversa. Lo de evitar ir a las corridas de toros, pues bueno...es su elección, aunque creo, sinceramente, que si fuese con alguien entendido -yo, verbigracia- su opinión variaría algún ápice.

Isa: Me alegro de verla por estos lares, señorita. Gracias por el cumplido, pero me temo que ello va a ser imposible, pues soy demasiado visceral y en este mundillo conviene ser políticamente correcto a la hora de desinformar...

Blog A: Jeje, qué más quisiera yo, pero de momento puede disfrutar de mi fluido verbo taurómaco en éste mi blog ;)

Esta tarde/noche publicaré, si la autoridad lo permite, y el tiempo no lo impide, una de mis últimas crónicas de la feria.

Maeglin dijo...

Si tiramos para abajo pocas son sus alegrias y muchas las decepciones de este San Isidro Labrador quita el agua y pone el sol.
Para llevarse tan profuso manojo de sinsabores creo que no le renta estarse toda la Feria frente al screen del Plus con tan poco de su agrado en lo catódico.